Bahía de Chañaral: Ecologistas rechazan balneario en playa contaminada
Chile / 05 de Febrero de 2008
Resulta preocupante que se esté construyendo un paseo costero, con ciclovías, juegos infantiles, espejos de aguas y áreas verdes, en el lugar que recibió 350 millones de toneladas de relaves de cobre desde el yacimiento de El Salvador, entre 1937 y 1990.
En el 2003 fue llamada la “playa de Lagos”, debido al mediático baño que el ex presidente se dio en sus aguas. Cinco años después, los ecologistas aseguran que la bahía de Chañaral sigue estando contaminada y rechazan de plano el proyecto del Gobierno que busca convertir a este lugar en un balneario público.
La bahía de Chañaral recibió 350 millones de toneladas de relaves de cobre desde el yacimiento de El Salvador, entre 1937 y 1990. Es por esa razón que resulta grave que, en este mismo sitio, se esté construyendo un paseo costero, con ciclovías, juegos infantiles, espejos de aguas y áreas verdes, por un monto de $976 millones, en el marco un proyecto Bicentenario.
Al respecto, el Presidente de la Agrupación Ecológica CHADENATUR, Manuel Cortés, destacó que “es de conocimiento público y documentado en el ambiente académico y científico que nuestra Bahía es un lugar de ambiente saturado por décadas”. Asimismo, manifestó su preocupación por el actuar de las autoridades sanitarias las que, según Cortés, se han contradicho de manera constante. “La CONAMA Regional de Atacama afirma que no existe contaminación y con ello desconoce los pocos estudios que posee, y al mismo tiempo, ignora sus propias resoluciones declaradas en 1998”.
Según los ecologistas, el proyecto – inaugurado por la Presidenta Bachelet el 28 de enero pasado - fue ejecutado sin ningún estudio de impacto ambiental que descartara la presencia de metales pesados riesgosos, y efectivamente la autoridad sanitaria, Pilar Merino, lo descarta. "Arsénico, plomo o mercurio, minerales pesados que producen problemas en los seres humanos, la playa no los contiene. Por lo tanto, está descontaminada", aseguró la funcionaria de CONAMA.
Manuel Cortés plantea que el actuar de los órganos fiscalizadores ha sido deficiente y que “por tales actuaciones, consideramos hacer una presentación en la Contraloría General de la República Regional, porque las arbitrariedades cometidas acá son claramente abandono de deberes de estos Órganos del Estado, a fin de que sea esta instancia quien investigue los pasos administrativos que se han ignorado y repercuten negativamente en la comunidad”.
En esta verdadera cruzada para rechazar el Balneario de Relaves se unen destacados ambientalistas como Sara Larraín, Directora del Programa Chile Sustentable; Flavia Liberona, Directora Ejecutiva de Terram; Isabel Lincolao, Presidenta de la Red Nacional de Acción Ecológica RENACE y Manuel Baquedano, Director del Instituto de Ecología Política IEP.